Antes de acometer trabajos de mayor envergadura tales como el saneamiento de la fibra de vidrio en la base de una par de Candeleros o la reparación de los portillos, ambos de entidad suficiente como para asustarme un poco, he acometido otro, de índole más estética que estructural: recuperar la madera de los asientos y el suelo de la bañera. Se trata de seis estructuras cuatro de ellas fijadas mediante bisagras en los asientos y que cubren las tapaderas de los cofres y otras dos apoyadas en el suelo cubriéndolo por completo.
El clásico color ceniza de la teca envejecida al sol está cubierto por sucesivas capas de barnices, pinturas y suciedad acumuladas a lo largo de los años.
